
Había una vez un tal Alex Freyre y José María Di Bello.
Ellos hoy, 1º de diciembre, se iban a casar.
Sí, hubieran sido la primera pareja de homosexuales en casarse en toda América Latina.
El 12 de abril habían sacado turno en el Registro Civil de la calle Uriburu de Buenos Aires.
“Vamos a llegar hasta las últimas instancias para que se cumpla con la Constitución”, "El 1º de diciembre, a las 14 hs, seremos marido y marido", llegaron a decir.
Por su parte, una jueza, llamada Gabriela Seijas había declarado la inconstitucionalidad de los artículos 172 y 188 del Código Civil. Y ordenó así, al Registro Civil que celebre su matrimonio.
¿Por qué?
Porque “el principio de igualdad no requiere tratar a todos de igual manera, sino sólo a los iguales”. Este criterio fue usado en un fallo, allá por 1929 para justificar la prohibición del voto femenino, que argumentaba que había diferencias “naturales” entre hombres y mujeres.
“El derecho a la igualdad supone previamente el derecho a ser quien se es”. (ser quien se es, repito).
En fin, ahora parece que otra jueza nacional, Marta Gómez Alsina,
presentó una medida cautelar la cual impide la celebración del matrimonio en cuestión. Dicen, que sería provisoria. La última palabra la tiene la Corte Suprema de Justicia.
Por un lado, se escuchó "En un país con instituciones que funcionen, la jueza Gómez Alsina debería ser destituida y juzgada y terminaría presa, por haber abusado de su poder a sabiendas, como parte de una operación política que nada tiene que ver con su deber de magistrada"
Y por otro, "Estoy de acuerdo con la suspensión del matrimonio entre dos hombres, ya que el Código Civil establece que el matrimonio debe ser celebrado entre un hombre y una mujer, lo que, por otra parte, resulta del orden natural. (...)La unión de dos personas del mismo sexo no constituye un matrimonio(...)Nada impide a los homosexuales casarse, pero siempre que sea con otra persona del sexo opuesto.Que se casen con una mujer".
Palabras vomitadas por Eduardo Sambrizzi que es el vicepresidente de la Corporación de Abogados Católicos. (abogado y católico, que mala combinación).
Yo me pregunto...¿por qué postergar o impedir? ¿por qué distorsionar o mentir?
lo mismo se está haciendo, entonces, con la felicidad. ¿O también es anti-natural?.
Quizás, muchos están encerrados en líneas vacías de la Biblia o en la palabra del tan poderoso Papa, que sé yo.
Yo sólo veo mentes cerradas, mentes que me hacen acordar a lo que alguna vez escuché sobre el divorcio. Esa decisión, esa "desviación" que destruirá todo bien, toda moral, todo orden familiar.
La familia está en donde uno la construya, no tiene porque ser el típico modelo familiar, feliz y reluciente.
Lo mismo pasa con Alex y José. Desean tener en su haber,sus derechos respetados, no privilegios ni regalos. No sirve de nada, el viento o alguien se los lleva así como llegaron.
Todo, pero todo cambia, y la mayoría lo sabe pero sólo lo toma para lo que le conviene.
Ojalá hoy o dentro de muy poco, vea por la televisión o lea por ahí que dirigentes, obispos y jueces se cansaron de debatir sobre la felicidad y deseos de las otras personas y muchos Alex y José se pudieron casar